
El finde estuve en Milano, la ciudad es muy linda, pero está bastante sucia. Por un lado el smog en las paredes, y por otro lado los cables de los tranvías arruinan un poco la vista del centro histórico. Igual, sólo por el hecho de haber podido entrar al Cenacolo Vinciano y ver L'ultima cena, valió la pena.
Para poder entrar hay que reservar entrada con dos meses de anticipación y es muy poca la gente que puede entrar por día. Se entra en grupos de 15 personas y se puede estar 15 minutos frente a la obra. Obviamente no se pueden sacar fotos. La verdad que es impresionante, nada que ver con lo que uno ha visto en reproducciones y en libros. La última restauración que duró 20 años sacó a la luz colores y expresiones que no concuerdan con la imagen mental que uno tiene, sobretodo porque las restauraciones anteriores la habían cambiado bastante. Pese a que está bastante deteriorada, porque en la guerra una bomba destruyó la capilla y estuvo mucho tiempo al aire libre, la obra es impresionante, por el color, por las expresiones, por la amplitud espacial que genera, y por lo enigmática. Viendola uno entiende que haya servido de inspiración al libro. En la guerra se salvó porque la habían cubierto con bolsas llenas de arena, que hicieron que la pared no se venga abajo con el impacto de la bomba. http://www.cenacolovinciano.it/html/ita/cenacolo_01.htm























